Te levantaste, te pusite el bóxer y te dirigiste al baño. Cepillaste tus dientes y mojaste un poco tu cara.
Carajo. Lo de anoche no había sido bueno. Últimamente te preguntabas porque ninguna podía hacerlo bien; y eso que probabas casi todo el kamasutra con la compañera de la noche.
Pero qué mierda pasaba que te despertabas con una sensación de vacío... Como si esperaras sentir algo más al despertar... Sí! Claro que esperas, placer y satisfacción... Mas nada de eso ocurría.
Secaste tu cara y volviste a tu habitación (habitación que dejaba mucho que desear a las suites de los hoteles mas lujosos del mundo... Bueno, te gustaban los espacios amplios). Giraste la cabeza hacia un costado y aún viste a la rubia descansando sobre tu cama king... Anoche cuando la divisaste en un club te había parecido caliente pero una vez que la trajiste sobre tu cama... Bueno la hiciste venir un par se veces, es cierto pero tu erección tuvo que ser tratada por tus manos en el baño privado de tu cuarto.
Demonios. Con ella no estuviste ni cerca de correrte.
Recodabas como te las arreglaste anoche... Sentado en el toilet de tu baño con una mano sobre tu longitud pensando en el escultural cuerpo de... Paula?
Naah! Nunca.
Anoche estabas demasiado cansado como para recordar en qué mujer pensaste, pero estabas seguro que en ella no había sido...
Por Dios, esa mujer sólo te sacaba de tus casillas, sino fuera por la excelencia en su trabajo (y la amistad entablada con tu hermano Federico) ya la habrías mandado al infierno.
Sí, definitivamente la odiabas y siempre tenía la costumbre, desde que se conocieron, de interrumpir en el momento menos indica....
Un golpe en la puerta seguido de un grito te saco de tus pensamientos.
- Vamos animal. Levantate. Tenés rueda de prensa en una hora para hablar sobre tu convocatoria para Brasil 2014. Además de que tenés que informar para qué selección jugarás, bípedo privilegiado en el football, mas de escasa actividad neuronal.
Como decías... SIEMPRE TIENE LA JODIDA COSTUMBRE DE INTERRUMPIR EN EL MOMENTO MENOS INDICADO.
Pero no hay cosa que disfrutes más que molestar a tu linda y amorosa asistente de prensa... Razón que te llevó a la cama nuevamente a abrazarte con la rubia que seguía desmayada cómo si los gritos de Paula nunca hubieran pasado... Así quedaste... Haciéndote el dormido mientras esperabas su reacción.
- Carajo! Estoy harta de ver arroz en esta casa - la escuchaste decir.
- Bien... A VER BELLA DURMIENTE DE PLASTICO SI NOS LEVANTAMOS Y VOLVEMOS AL ENVOLTORIO. EL PRÍNCIPE TIENE UN LARGO DÍA HOY Y NO TENEMOS TIEMPO... ASÍ QUE APURATE. - dijo Paula gritando, mientras arrastraba fuera de la cama a tu compañera.
La segunda casi dormida te pidió ayuda pero vos sólo la miraste y volviste a darte vuelta...
- De verdad creías que iba a volver a estar con vos, princesa? Este principe tiene plazo de vencimiento... Sep, una vez que ejército su maquina de hacer hijos ya no le servís. Así que mueve tu culo de arroz y sal de esta casa.
La rubia media desconcertada te miro...
- Pedro, vas a dejar que me trate así? - preguntó.
- Ya la escuchaste. Chau - dijiste con total naturalidad.
- Sos un hijo de puta. Ahg! Te odio.
- Si linda todas dicen lo mismo... Ahora chau! - dijo Paula empujando (literalmente) a la rubia fuera de tu cuarto - Ah una cosa más... Procura ir por la sombra, no vaya a ser que el sol te pegue muy fuerte y empieces a derretirte - auch, eso te dolió hasta a vos. No era culpa tuya que a tus acompañantes les gustara hacerce retoques.
Bien, esta es otra de las razones por las que no la puedes echarla... Te saca la peste de encima rápido y fácil... Y asegura de que no vuelvan... Jamás pasas más de una noche con una mujer.
- Ahora príncipe de París... LEVANTA TU CULO GATERO DE LA CAMA Y PREPARATE... en 20 salimos.
Te dijo eso y corrió la sábana que "cubría" tu cuerpo... Al correrla te moviste y su mano rozó tu miembro...
CARAJO!
Esto no era bueno... No podías estar duro ya... Mierda... Tenías que encontrar a alguien que calmara tu apetito sexual de una vez... Era imposible que Paula te haya dado ese erección con sólo tocarte sin querer.
Bajaste la mirada hacia su mano y luego la subiste a sus ojos... Se percató de donde había caído su mano y la quitó rápidamente.
Su cara de rasgos finos y delicados estaba completamente colorada... ROJA, es roja... No puede ser que se te pegue su forma de hablar ahora.
Volviste tu atención a su rostro y allí estaba, con la mirada a gacha y un rubor q se extendía hasta casi el limite con sus achinados ojos verdes. Dos mechones rubios se habían soltado de su enganche y caían sobre los costados de su cara.
Nunca habías percatado la hermosura de su cara. Continuase tu recorrido por su cuerpo... Por su cuello, pecho... Una linda camisa de gasa con los tres primeros botones desprendidos cubrían su tronco dejando ver, sin embargo, el sujetador negro de encaje que llevaba. Un poco llamativo collar colgaba de su cuello y caía justo en el valle formado por sus pechos.
Esto estaba mal... Y peor fue cuando fijaste la vista en su abdomen plano que se traslucía por la camisa...
Como el infierno... Nunca la habías visto así... En general era reservada y vestía con jeans rectos y camisas (normales) cubiertas por un blaser...
Pero hoy esa camisa con los chupines ajustados pegados a sus piernas y rotos sobre varias partes (entra las que se encontraban la rodilla izquierda y cerca de la entrepierna derecha) mostraban una mujer diferente.
Sin hablar de que sus borsegos habían sido cambiados por sandalias chatas, pero que le daban un toque sexy.
Ella atinó a irse para dejarte cambiar, pero vos levantaste tu cuerpo de la cama y la atragiste hasta tus pectorales anchos obligándola a levantar la mirada...
Sus ojos conectaron y sentiste algo que jamás habías sentido antes (no después de tu mamá)... Paz y contención.
Dirigiste la mirada a sus labios... Eran carnosos y finos a la vez... El toque perfecto de de cada componente...
Tu erección reciente estaba clavada en su muslo derecho... Ella miró tu pechos y luego se acercó a tu oído... Dejaste de respirar...
- La próxima vez dile a la zorra que haga bien su trabajo.
Te empujó haciéndote caer sobre tu cama (tamaño king) y giró sobre sus talones para salir de la habitación...
Desconcertado entraste a ducharte y te resiste de vos mismo... Mierda que necesitabas a alguien para saciar tu apetito sexual, antes que tus hormonas te hagan cometer una locura...
Paula... POR DIOS, PAULA...
No, eso jamás pasaría.
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Holis! El capítulo de hoy... Espero que les guste. Para los que no entendieron "arroz" es zorra al revés ... Comentes porfas. Gracias por leer
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