AVISO: Sólo quiero decirles que en el capítulo anterior me confundí y puse Brasil 2014 pero en realidad era Rusia 2018... Sí chicas... soy futurista ... Chiste, chiste... Es sólo por una cuestión de la trama de la novela nada más. Era eso nomás. Así que sigamos con el capítulo.
Habías salido de su cuarto un poco consternada. Su cuerpo con poca ropa ya te era familiar... Demonios, lo habías "conocido" teniendo sexo con un gato. Si no le viste su... cosa... fue sólo de pura suerte.
Pero algo siempre pasaba. Vos por supuesto lo hacías a un lado creyendo que era impotencia de que una persona fuera tan basura como él... Hoy algo había sido distinto. Esa sensación creció y se sintió más fuerte de lo normal (como lo habías sentido antes).
Lo habías tenido cerca. Habías sentido curiosidad del por qué las mujeres se le prendían como garrapatas. Besará tan bien como dicen? (aunque vos bien podrías responder a esa pregunta... bueno, más o menos)
Sip. Esas dudas siempre te habían inundado, mas rápidamente las despejabas volviendo a recordar cómo era.
Recién algo fue diferente.
Su alto, (desnudo) y musculoso cuerpo se había acercado a vos (dispuesta a irte) mientras sentías tu cara arder por haber puesto tu mano... Bueno, ahí.
Su pelo revuelto y cara de recién levantado lo hacían parecer un tierno niño, pero aún lo hacían más sexy... Vos no digiste eso... Vos no podés haber dicho eso.
Vagamente volviste a ese momento... Era bastante más alto que vos (y eso que medís 1,80), de caderas estrechas y con los músculos marcados donde tenía que ser. Definitivamente no entraba en el rango de rinoceronte musculoso que asusta cuando se acerca... Nop... Su cuerpo era delicado y cuidado, con una esbeltez que lo haría digno de la realeza.
Sus estrechas caderas eran coronadas con el triángulo invertido que resaltaba su físico a un punto máximo. Además de su abdomen de lavadero (no exagerado) y pectorales anchos.
Sus muslos también también eran un sueño divino... Bien apretados... Resaltando cada músculo al caminar.
Cuando estabas por irte, sentiste sus fuertes brazos agarrarte y atraerte hacia él... Olía a macho caliente y a sexo... El aire te faltó... Te diste cuenta que dejaste de respirar.
Su cabeza se inclinó mirándote con los dorados ojos mieles que tanto odiabas pero que en ese momento se mostraron distinto, dándote... seguridad?
Te apretó más hacia él y sentiste su erección clavarse en tu cadera...
Su altura nunca te había intimidado pero en ese momento sentiste que sus diez centímetros demás eran demasiados para enfrentarlos.
Habías odidado a tu amiga en ese momento por impulsarte a cambiar tu forma de vestir para el trabajo... No era que vivías toda tapada como mujer del siglo anterior pero para con Pedro no te atraía la idea de que te viera relajada... Te sentirías débil.
Mas ese día decidiste probar usaste tu típica vestimenta de entre casa. Chupines rotos y blusa fresca media transparentadas. Pero odiaste hacerlo justo hoy.
Volvamos al tema...
Tu cordura volvió rápido y decidida a molestarlo un poco te acercaste sensual a su oído dirigiéndole unas palabras antes de empujarlo sobre su cama y volverte hacia la puerta para salir de allí.
Aún un poco dispersa te dirigiste hacia el comedor se la gran mansión vuelta tu casa... Lo cierto era que mucho no te agradaba tener que vivir con Alfonso, pero era una de las pautas que al señorito se le había dado por poner en el contrato.
A pesar de ello tenías un departamento en el centro de París el cual alquilabas y disfrutabas en tus días francos. Tu padre, sin embargo, había vuelto a Argentina (después de muchos años) para instalar la "base" de su agencia allí.
No recordabas casi nada de tu país. Después de la muerte de tu mamá, tu papá se había decidido a recomenzar en Europa y desde entonces nunca más volviste.
Cuando te enteraste de su partida suplicabas en tu interior que te ofreciera ir con él, mas sabías que aquí tenías tu trabajo y que a no ser que Pedro haya elegido participar en Rusia 2018 como argentino (cosa que dudabas dado que fue criado en Alemania desde los 4 hasta los 17 que lo mudó a París... El chico tenía más de europeo que de argentino y no creías que apreciara sus raíces... No él) no habría posibilidades de viajar... Por ahora.
-----
Holis! Les dejo el nuevo capítulo. Espero que les guste. Comenten por fas. Gracias por leer.
muy bueno,seguí subiendo.
ResponderBorrarsegui subiendoo :)
ResponderBorrar